Bullying Epistemológico

Este escrito surge a partir de una entrevista que le hicieron a mi querido profesor Sergio Barreiro (quien, entre otras cosas, dicta cursos de Tarot y de Astronomía para Astrólogos). En el artículo referido, se discuten algunos puntos bajo el siguiente título:

“Que la astrología no sea una ciencia no quiere decir que sea anticientífica y falsa”

Algunos lectores se han tomado la libertad de responder al artículo, pero en la mayoría de los casos parece que no se hubieran detenido a ver un poquito más allá que sus narices antes de emitir una opinión en contra de la astrología. Casi parece un chiste la manera en la que se cae en lugares comunes que acaban reproduciendo exactamente los puntos que en la entrevista se refutan.

Por ejemplo, una mujer se adelanta a esgrimir que "la astrología nunca fue demostrada mediante ningún método científico, entonces no puede ser verdadera"; parece no haber entendido ni siquiera el título. Otro prefiere apelar a que "no puede haber una influencia de los planetas en nuestras vidas porque la gravedad que nos llega desde ellos es ínfima", cuando la segunda mitad de la entrevista empieza refutando la noción de influencia física de cualquier tipo para terminar proponiendo más bien una incidencia interna impresional, como propone el filósofo Guinard, quien retoma a Paracelso...

Es poco serio el intercambio que se puede lograr apenas se intenta debatir más allá de las fronteras de la comunidad astrológica, alcanzandose con mucha facilidad un nivel de debate deplorable en los medios públicos. Esto no es privativo de la sección "entremujeres" de la versión online del diario Clarín, sino que ocurre en cualquier foro o grupo de Facebook no-astrológico donde se proponga la temática: el debate deviene rápidamente en una humorada burlona que disipa la posibilidad de reflexión colectiva. También pueden encontrarse en YouTube programas de radio y televisión enteros donde algún astrólogo debate con académicos, escépticos, astrónomos, científicos y aún religiosos. Los lugares comunes parecen inevitables, pero lo que da pena es la falta de respeto espontánea a la que se da lugar.

Cuando se critica y cuestiona lo que no se entiende, se supone que se espera una respuesta, pero ocurre que cuando ésta existe, a veces resulta ser tan coherente y sencilla, que lo mejor que el crítico puede hacer es dar de baja su interés y cerrar las puertas del diálogo y la reflexión. Excepto que se insista en considerar a la respuesta insuficiente, cuando no "irracional" y por ende "infantil". Si desde el vamos se apela a la "ciencia", suele ser a una versión de ésta fundada en modernos aunque obsoletos cánones. Otras veces se apela a la ciencia como figura de autoridad, nombrando por ejemplo a Carl Sagan y/o Mario Bunge como detractores de la astrología, cuando ninguna de estas personalidades la estudió realmente, ergo sus opiniones son pura ignorancia. Incluso se filtran razonamientos como que Perón tenía de mano derecha al turbio de López Rega, que era astrólogo, entonces los astrólogos son todos turbios y peronistas. Por último, se asimila a la astrología con la religión, cuando no se invoca a la Religión para rechazar a la astrología "porque niega la Providencia y el Libre Albedrío"

Llama la atención el criterio de quien apela a que "si es un astrólogo quien opina sobre la astrología, vamos mal". Tal vez este sujeto prefiriera que en su próxima visita al dentista lo atienda un boxeado, o recibir clases de música de un respetado abogado penalista.


Hay quien critica que hay explicaciones basadas en la psiquiatría o la genética, que son "más racionales" que decir que es por "los signos", excusa cientificista bien arbitraria para descartar lo que la astrología ya viene diciendo hace milenios sobre la diferencia de nacer en una u otra estación del año. Otra crítica es que la astrología es un trucho invento arcaico perpetuado por farsantes que sólo buscan manipular a los crédulos ignorantes; admitamos que hoy el mercado está lleno de astrólogos truchos y farsantes de todo tipo, pero yo no sé qué tan falsa habrá sido la astrología caldea si los que la "inventaron" se basaron en ella para dar un orden social a la cuna de la civilización.
Hay quien exige "pruebas", aunque tal vez nunca en su vida haya "probado" consultar a un/a astrólogx recomendable para ayudarle a resolver algún problema de su vida. En su insatisfacción por la falta de evidencia científica, confunde a la astrología con que "los chanchos vuelan", cuando el asunto es evidentemente mucho más serio.

Valiente quien se anima a expresar con todas las letras que
"La astrología es la "ciencia" mas grande del universo. Es la psicología de las estrellas o astros. Hay que estudiarla desde el punto de vista esotérico, o sea, conocer los regidores de cada signo desde el punto de vista del alma. La astrología ortodoxa lo ve desde el punto de vista de la personalidad. Son dos enfoques diferentes de el mismo tema. A la persona que le interesa, tiene que partir de la base de aceptar:
1) Una triplicidad ineludible que es desde el punto de vista humano: monada-alma-personalidad o vida-conciencia-materia. Esta triplicidad se puede definir de otras maneras también.
2) La ley de renacimiento o de reencarnación.
3) La existencia del cuerpo etérico. Esto a su vez es lo que nos une universalmente a todo."


Se va un poco al carajo, y aunque es muy lindo lo que dice, la respuesta que obtiene es que simplemente, "Todo lo que decís no tiene ni el más mínimo respaldo científico. Son solamente supersticiones." Por suerte aún existe quien se siente impelidx a aclararle a estx escépticx que "En realidad si lo tiene. Pero no son las pruebas científicas que se divulgan. Hay que buscar más allá, pero está. La nueva mecánica cuántica tiene raíces que vienen de los mismos conocimientos antiguos que son la base de la astrología. Hay una cuestión de un condicionamiento muy grande que ha hecho la ciencia moderna occidental que nos hace ser mucho más prejuiciosos de lo que creemos"

Yo no sé bien qué tiene que ver la cuántica con todo esto, pero lo demás es todo muy cierto. Sin embargo, se acusa a la doctrina astrológica de ser nada más que una superstición religiosa, un "refugio" en energías mágicas, lo mismo que los chakras, la sanación homeopática y demás, que aunque sean inocuas, recomiendan reservarselo a los crédulos y a los idiotas que no les da la cabeza para entender la ciencia. No se registra, a su vez, que la doctrina de la ciencia reduccionista positivista es también un "refugio" supersticioso en una supuesta "certeza objetiva".

Está presente también la voz que aconseja no guiarse por la astrología para tomar decisiones importantes; aunque se sabe que los más importantes magnates financieros la utilizan, y polémicamente surge la mención a más de una primera dama que consultó a los astrólogos para sus maridos presidentes, lo cual de hecho es así hace muchísimos siglos. Sin embargo algunos no pueden creer que a esta altura de la historia occidental se sigan creyendo estas "ridiculeces" de que la posición de los astros determina la algo de la personalidad, y tiene razón: el determinismo astrológico es una ridiculez, o no escucharon la frase "los astros inclinan, pero no obligan"...
Puede ser que haya muchos astrólogos que parecen estar tan obsesionados con su marco de referencia que rechazan por completo que "el método científico" pueda servirles para algo. Pero esta actitud no es privativo de los astrólogos; la mayoría de la gente dista de andar aplicando conscientemente el método científico en su vida cotidiana, y no sienten por qué tendrían que hacerlo.

Los astrólogos además por lo general pueden permitirse respetar a la ciencia en los beneficios que puede traer su aplicación, reconociendo también sus limitaciones a veces con más claridad que los mismos científicos que la defienden a ultranza. Es razonable pensar que para la mayoría de los astrólogos la ciencia puede parecer "muy complicada", aunque hay que admitir que en general muchos de los astrólogos más eminentes han adoptado un enfoque científico o directamente provienen de las ciencias, sean éstas naturales o sociales.

Lo inverso no ocurre: los científicos que se vuelcan a apoyar la astrología suelen perderse todo el respeto de sus colegas, que no pueden más que considerarla despreciativamente, lo que refleja únicamente su incomprensión e ignorancia. Hay quienes parecen estar tan encorsetados por el marco de referencia científico que llegan a considerar que la aplicación de cualquier método no-científico, como lo es el astrológico, es pura mentira y no puede servir realmente para comprender ningún aspecto de la realidad. De aquí dista un paso para afirmar que si no se tiene una explicación racional que de cuenta de la existencia de un fenómeno, podemos mejor considerar que el fenómeno no existe.

Los astrólogos nos topamos constantemente con agresiones por parte de quienes se ofenden por nuestra inadecuación a los cánones científicos. Se dicen "librepensadores" "racionales" y "escépticos", para evitar asumir que se dedican al dogma y que gozan del refugio en la apelación a la autoridad para ejercer una especie de bullying epistemológico, agitando el estandarte de la inquisición científicista. Cantando sus eslóganes con infames acusaciones, avanzan en círculos con la gastada antorcha iluminista en alto, en una actitud que, más que prometeica, parece digna de cazadores asustados en sus propios patios traseros. De una manera u otra, se nos invita a los astrólogos a callarnos la boca por "charlatanes" cuando no se nos invita a profesar a otra galaxia, mandándonos así al exilio de casi cualquier esquina kósmica donde pretendamos hacer algún aporte. Como si en este mundo la libertad de expresión y credo fuera propiedad privada de los alineados con las verdades de la institución científica. Así sea por disgusto o incomprensión de nuestro aporte, se desprecia a la buena astrología sin mucho diálogo real que digamos.

Dice mi amiga Gi Juliano: "Hay una persecución indescifrable, que no tiene principio ni fin, porque la persecución es un propósito en sí mismo. Es todo muy absurdo, pero revela una cosa: que se pretende que algo o alguien valide por afuera de mí mi propia existencia. Se convierte esto entonces en una cruzada entre Autoreferentes vs Repetidores."

1 comentario:

  1. Excelente entrada. Todo síntoma sincera, es evidente que la mirada astrológica está tocando un nervio en la sociedad que precisa de mayor profundidad y entrega .

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