Astrología y Ciencia, un caso de Bullying Epistemológico

Este escrito surge a partir de una entrevista que le hicieron a mi querido profesor Sergio Barreiro (quien, entre otras cosas, dicta cursos de Tarot y de Astronomía para Astrólogos). En el artículo referido, se discuten algunos puntos bajo el siguiente título:

“Que la astrología no sea una ciencia no quiere decir que sea anticientífica y falsa”

Me interesa reparar en los comentarios de aquellos entusiastas lectores que se han tomado el trabajo de responder a lo expuesto en ese artículo, ya que en la mayoría de los casos parece que no se hubieran detenido a ver un poquito más allá que sus propios párpados antes de emitir una opinión en contra de la astrología. Casi parece el colmo la manera en la que se cae en lugares comunes que acaban reproduciendo exactamente los puntos que en la entrevista se refutan. Veamos algunos ejemplos:

"La astrología nunca fue demostrada mediante ningún método científico, entonces no puede ser verdadera": este argumento parece no haber entendido ni siquiera el título del artículo contra el cual argumenta.

"No puede haber una influencia de los planetas en nuestras vidas porque la gravedad que nos llega desde ellos es ínfima": esta persona se nota que leyó sólo la primera mitad de la entrevista, ya que promediando la misma se refuta abiertamente la posibilidad de apelar a una influencia física y causal de cualquier tipo para explicar la astrología, proponiendo en cambio una incidencia interna impresional, como propone el filósofo Patrice Guinard retomando a Paracelso.

"La Ciencia Moderna ha demostrado que la astrología es falsa y por ende una pseudociencia, como bien lo explícan por ejemplo Carl Sagan y/o Mario Bunge". Como si existiera una sola ciencia, como si la ciencia moderna todavía siguiera vivita y coleando, como si Carl Sagan y/o Mario Bunge hubieran estudiado astrología realmente! ergo sus opiniones no son más que opiniones desde la gruesa ignorancia.

"Perón tenía de mano derecha al turbio de López Rega, que era astrólogo, por lo tanto desconfío de la astrología". Quiere decir que asume oblicuamente que los astrólogos deben ser todos políticos turbios (¡y peronistas!).

"La Astrología es un trucho invento arcaico perpetuado por farsantes que sólo buscan manipular a los crédulos ignorantes, es Religión por lo tanto es sólo una forma más de dominar a las masas". Admitamos que el mercado está lleno de productos truchos y farsantes que ofrecen servicios de todo tipo. Sin embargo me pregunto qué tan falsa habrá sido la astrología caldea si los que la "inventaron" se basaron en ella para lograr dar un orden social a prácticamente todas las esferas de la vida en la cuna de la civilización occidental global actual.

"La Astrología es incompatible con mi religión porque niega la Providencia y el Libre Albedrío". Bueno, pregúntele a cualquier astrólogo humanista qué opina sobre el Libre Albedrío y veremos.

"Si es un astrólogo quien opina sobre la astrología, empezamos mal!". Un sujeto que piensa así, tal vez prefiera que en su próxima visita al dentista lo atienda un boxeador de peso pesado, o incluso le resulte coherente buscarse para tomar clases de armonía musical a algún respetado abogado penalista.

Hay quien argumenta que "hay explicaciones de la personalidad basadas en la psiquiatría o la genética que son más racionales que decir que es por los signos", excusa cientificista para permitirse la arbitrariedad de descartar que la astrología viene investigando hace milenios cuál es la diferencia de nacer en una u otra época del año.

"Es como decir que los chanchos vuelan! y dónde están las pruebas?". Empecemos por diferenciar a los chanchos de los planetas. Y después, propongo: usted alguna vez "probó" consultar a la astrología para resolver algún problema de su vida?

Valiente quien se anima a expresar con todas las letras que
"La astrología es la "ciencia" mas grande del universo. Es la psicología de las estrellas o astros. Hay que estudiarla desde el punto de vista esotérico, o sea, conocer los regidores de cada signo desde el punto de vista del alma. La astrología ortodoxa lo ve desde el punto de vista de la personalidad. Son dos enfoques diferentes de el mismo tema. A la persona que le interesa, tiene que partir de la base de aceptar:
1) Una triplicidad ineludible que es desde el punto de vista humano: monada-alma-personalidad o vida-conciencia-materia. Esta triplicidad se puede definir de otras maneras también.
2) La ley de renacimiento o de reencarnación.
3) La existencia del cuerpo etérico. Esto a su vez es lo que nos une universalmente a todo."


Aunque es muy lindo lo que dice, la respuesta que obtiene es que simplemente, "Todo lo que decís no tiene ni el más mínimo respaldo científico. Son solamente supersticiones." Por suerte aún existe quien se siente impelidx a aclararle a estx escépticx que "En realidad si lo tiene. Pero no son las pruebas científicas que se divulgan. Hay que buscar más allá, pero está. La nueva mecánica cuántica tiene raíces que vienen de los mismos conocimientos antiguos que son la base de la astrología. Hay una cuestión de un condicionamiento muy grande que ha hecho la ciencia moderna occidental que nos hace ser mucho más prejuiciosos de lo que creemos"

Está presente también la voz que aconseja no guiarse por la astrología para tomar decisiones importantes; aunque se sabe que los más importantes magnates financieros la utilizan, y polémicamente surge la mención a más de una primera dama que consultó a los astrólogos para sus maridos presidentes, lo cual de hecho es así hace muchísimos siglos. Sin embargo algunos no pueden creer que a esta altura de la historia occidental se sigan creyendo estas "ridiculeces" de que la posición de los astros determina algo de la personalidad, y tiene razón: el determinismo astrológico es una ridiculez, o no escucharon la frase "los astros inclinan, pero no obligan".

Puede ser que haya muchos astrólogos que parecen estar tan obsesionados con su marco de referencia que rechazan por completo que "el método científico" pueda servirles para algo. Pero esta actitud no es privativo de los astrólogos; la mayoría de la gente dista de andar aplicando conscientemente el método científico en su vida cotidiana, y no sienten por qué tendrían que hacerlo.

Los astrólogos además por lo general pueden permitirse respetar a la ciencia en los beneficios que puede traer su aplicación, reconociendo también sus limitaciones a veces con más claridad que los mismos científicos que la defienden a ultranza. Es razonable pensar que para la mayoría de los astrólogos la ciencia puede parecer "muy complicada", aunque hay que admitir que en general muchos de los astrólogos más eminentes han adoptado un enfoque científico o directamente provienen de las ciencias, sean éstas naturales o sociales.

Lo inverso no ocurre: los científicos que se vuelcan a apoyar la astrología suelen perderse todo el respeto de sus colegas, que no pueden más que considerarla despreciativamente, lo que refleja únicamente su incomprensión e ignorancia. Hay quienes parecen estar tan encorsetados por el marco de referencia científico que llegan a considerar que la aplicación de cualquier método no-científico, como lo es el astrológico, es pura mentira y no puede servir realmente para comprender ningún aspecto de la realidad. De aquí dista un paso para afirmar que si no se tiene una explicación racional que de cuenta de la existencia de un fenómeno, podemos mejor considerar que el fenómeno no existe.

Los astrólogos nos topamos constantemente con agresiones por parte de quienes se ofenden por nuestra inadecuación a los cánones científicos. Se dicen "librepensadores" "racionales" y "escépticos", para evitar asumir que se dedican al dogma y que gozan del refugio en la apelación a la autoridad para ejercer una especie de bullying epistemológico, agitando el estandarte de la inquisición científicista. Cantando sus eslóganes con infames acusaciones, avanzan en círculos con la gastada antorcha iluminista en alto, en una actitud que, más que prometeica, parece digna de cazadores asustados en sus propios patios traseros. De una manera u otra, se nos invita a los astrólogos a callarnos la boca por "charlatanes" cuando no se nos invita a profesar a otra galaxia, mandándonos así al exilio de casi cualquier esquina kósmica donde pretendamos hacer algún aporte. Como si en este mundo la libertad de expresión y credo fuera propiedad privada de los alineados con las verdades de la institución científica. Así sea por disgusto o incomprensión de nuestro aporte, se desprecia a la buena astrología sin mucho diálogo real que digamos.

Dice mi amiga Gi Juliano: "Hay una persecución indescifrable, que no tiene principio ni fin, porque la persecución es un propósito en sí mismo. Es todo muy absurdo, pero revela una cosa: que se pretende que algo o alguien valide por afuera de mí mi propia existencia. Se convierte esto entonces en una cruzada entre Autoreferentes vs Repetidores."

1 comentario:

  1. Excelente entrada. Todo síntoma sincera, es evidente que la mirada astrológica está tocando un nervio en la sociedad que precisa de mayor profundidad y entrega .

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