La libertad de expresión

Parece que a veces ocurre que en algunas mentes la noción de "autoridad" y "poder" sólo se ven unidas en la palabra "dictadura". Pero esta miopía en familia o amigos se filtra y nos permitimos faltarle el respeto al otro cuando se expresa con autoridad, especialmente sobre temas de política y religión. La sabiduría popular recomienda no poner sobre la mesa esos temas porque es como una provocación, sin embargo esta recomendación se basa en la premisa de la represión: guardarnos de expresar lo que pensamos y sentimos, o expresarnos auténticamente y sentir el rechazo o los ataques polarizadores que se suscitan polémicos en el sistema.

Lo problemático de que la expresión del sentipensar empoderado reciba como respuesta la agresión personal directa, tal vez se basa en una coraza protectora que tiene a uno tomado, que uno todavía no quiere soltar. Una coraza intrapersonal, corporal, de quedarse chiquito sin animarse a crecer y plantarse en una postura más intensa, o bien mental, de estar atado a marcos de referencia e ideologías que ya no te aportan... pero también interpersonal, una coraza social, un marco de pertenencia en el que te estás refugiando para no abrirte a la incertidumbre y la muerte emocional que implica la entrega y darle al mundo toda la potencia que tenés para dar.

En esto de expresarse auténticamente, hay polémica, porque se rompe el status quo, adentro y afuera. Pero si al poner sobre la mesa algo polémico y la respuesta es una pateada de tablero, es que al otro no le dio el corazón y reaccionó, no pudo jugar, se rompe el espejo y se abre la creatividad. Esa puede ser la hora del Artista, pero esto implica sin embargo que hay que poder levantarse e irse si no hay lugar para la propia expresión en esa mesa. La polémica pasa a ser, entre los que quedan, quién y cómo limpia los platos rotos. La propia polémica es bancarse la intemperie y la libertad.

De amores y muertes

Ocurre en la vida que a veces uno conoce y se siente atraído a personas de las que se va enamorando en cierto sentido. Sentimos fascinacion y entusiasmo por el encuentro, que genera una sinergia novedosa. Esto ocurre también con ciertas ideas o posibilidades que movilizan la pasión revelando una dirección nueva.
Sin embargo para que tal proceso madure es menester la desilusión. En cierto punto, al lidiar con lo que trae el proceso, la incomodidad y las ganas de huir pueden aparecer fácilmente. Este intento de negación del compromiso que implica el impulso inicial, complica el devenir de maneras que pueden incluso resultar lastimosas.
Como una actitud reactiva, comienza la mente condicionada por el pasado a interferir. Se ven viejos fantasmas que obturan el registro real, comparando la situación actual con ideales que estan basados en otras experiencias ancladas en la memoria, lo que genera una disonancia interna y una ambivalencia a la entrega.
El tejido vincular que se va complejizando, desarrolla en los umbrales críticos de transformación mutua texturas que son realmente ásperas para cualquier ser humano que teme a la muerte. Entonces la huida nerviosa y reactiva ante el límite inevitable, se enmascara de una actitud narcisista de superioridad, omnipotencia y trascendencia ante la 'bajeza' de la actitud percibida ajena.
Una manera de lidiar con el dolor que produce el desgarro que la resistencia genera es mediante el uso de sustancias alteradoras de la conciencia. Otra es la práctica espiritual metódica y rigurosa. Ambas pueden ser adictivas.

Marte y Venus, danza y polaridad

En una pareja el deseo y el registro del otro (marte y venus) necesitan ir de la mano para que fluya eros, amor, pasión, cauce, danza creativa. Este abrazo genera un punto de apoyo para una sutil equilibración dinámica, un acompañamiento mutuo en el crisol de la realidad cotidiana, donde se funden y transforman las definiciones que cada quien tiene acerca de sí mismo y del mundo.

A medida que se comparte la propia percepción sobre los cambios que va habiendo en la realidad, cotejando el aquí y ahora con el allá y entonces, se reconocen las mutaciones que van ocurriendo en la identidad, se producen mutaciones en las definiciones sobre sí mismo y la realidad, y se encienden llamados a cambiar de ubicación dentro del sistema, tanto familiar como social. Cada quien encuentra y crea nuevas definiciones para sí mismo que le habiliten a moverse de posición relativa, habilitando el cauce de la textura y tensión creativa del momento presente. Si las definiciones que cada quien tiene de sí encuentran arraigo en la vivencia actual, se reconoce la potencia específica de cada quien y se facilita su plasmación concreta, su cristalización en nuevas realidades.

En lugar de este abrazo-danza dinámica entre los polos, pueden ocurrir polarizaciones que se viven conflictivamente como desequilibrio. Principalmente cuando no se habilita la transformación de las definiciones sobre sí mismo, y cuando no se respeta una nueva definición que el otro da. Esto puede traducirse en un intento de sometimiento del momento presente a una realidad previa anacrónica, una incapacidad para distinguir la diferencia entre ambos tiempos. También en un exceso o defecto de estima por el otro, en el sentido de que haya un desacuerdo en la apertura mutua al cauce de energía que genera el vínculo, así como una falta de respeto por la valoración que el otro hace de su propia capacidad y potencia, en sus propios términos. Por ejemplo, sobrestimar la capacidad del otro, insistiéndo en que "se debería valorar más", idealizando su capacidad, es una manera de descalificar la definición que el otro da de sí mismo. También es una sutil falta de respeto empujar al otro poniendole pruebas a ver si las supera, o insistiendole en que desarrolle y "mejore" eso que ya sabe hacer.

Hay un nivel de desafío que es vital y saludable para el desarrollo, pero es un desafío que lo trae la vida misma con sus mareas y que no necesita ser impuesto por el criterio de quien, en realidad, está caminando junto a uno en el tránsito por el mundo, acompañando en la mutua auto superación de las trabas personales y en el enfrentamiento con los propios miedos. En todo caso, hay uno que superó ciertas trabas y miedos con las que el otro se está enfrentando, y es la fijación de una jerarquía y el olvido de que esto ocurre en ambas direcciones lo que produce la disfuncionalidad del vínculo, que deviene en juegos de poder, dominio y manipulación de la sensibilidad del otro.

Ante estas dinámicas disfuncionales, que desconectan del momento presente y del pulso vital, lo que se puede hacer es aceptarlas como programas o guiones culturales más amplios que la voluntad de los participantes, y explorar sus repercusiones dramáticas mediante el juego y la exploración consciente de esos "personajes". De esta manera se logra des-identificar a cada participante del personaje ahora exteriorizado, y se habilita una reflexion, un volver a mirarse en el espejo, que genera una nueva imagen de sí. Esto libera una carga emocional y energética que ancla la corporalidad actual en sucesos del pasado que se están repitiendo, que constriñen como un dogma la percepción de cada quien del sentido en común y del patrón del flujo de la experiencia.

Pequeño Horóscopo de Año Nuevo 2016

Luna y Marte en Escorpio + Sol y Plutón en Capricornio
☽ ♂ ♏ + ☉ ♇ ♑

Empieza la primer semana del año con el Sol junto a Plutón en Capricornio, y la Luna en Escorpio junto a Marte, que acaba de entrar y va a estar hasta marzo en este signo de su regencia.
Estas energías se combinan y potencian entre sí, dando mucha fuerza y empuje para transformar dificultades en oportunidades; mal llevado, esto se puede convertir en gran destructividad.

Si queres avanzar con tus proyectos, no es tiempo de adaptarse... atrevete! Esto implica dar un salto de confianza en la oscuridad... montando la propia bestia de manera que sea nuestra guía, para que se exprese a través nuestro una fuerza natural que es mucho más profunda que nuestras ganas de estar cómodos en nuestros supuestos anhelos personales.


En esto, se hace visible con particular belleza la decadencia y muerte de formas seguras, que resultan caducas y sin vitalidad ni atractivo, porque ya no responden a necesidades y deseos reales. Es posible también que nos veamos envueltos en conflictos aparentemente muy arduos, rígidos e irresolubles, ante los cuales somos impotentes porque trascienden las voluntades individuales... pero ante esto, es clave admitir que siempre detrás de un enemigo declarado con el que antagonizamos hay una capacidad no reconocida de amor e inclusión, y trabajar las propias sombras respecto del poder y la manipulación emocional, para animarnos a entregar nuestra fuerza humana a algo que resulta superior a uno, sin por eso sentirnos sometidos, sino más bien, que estamos dando nuestro humilde mejor aporte.


¿Feliz 2016!