AstroChaTaxis


Esa noche me reunía con un grupo de tarotistas para nuestras sesiones periódicas de brainstorming de aquellos días. Tenía la cabeza quemada de haber estado todo el día escribiendo un artículo para la facultad sobre las diversidad de opiniones y prejuicios que hay en la sociedad al respecto de la astrología. Me pesaban los párpados y preferí tomarme el primer taxi que pasó por la esquina de mi casa. Luego de abrir la ventana, respirar el aire fresco y relajarme en el asiento, se me ocurrió que podía conversar sobre el tema que tenía en la mente con el chofer.

Nico: “Disculpe, con 100 pesos me alcanzará?”
Taxi: “Si si, seguramente”
N: “…Me gustaría hacerle una pregunta, que tal vez sea muy personal, o tal vez no tanto… podría comentarme qué opina usted al respecto de la Astrología?”
T: “La Astrología??? Ufff… no, no creo en eso… en realidad no sé nada sobre el tema. Por qué?”
N: “Bueno, es que estoy estudiando Psicología en la Universidad Maimónides y en una materia estoy haciendo una investigación sobre la astrología”
T: “Pero qué pregunta… si me dieras un tiempo podría pensar una respuesta un poco más completa”
N: “No se preocupe, no hace falta que sea una respuesta completa… Cualquier opinión que tenga es válida, incluso aunque sea desde el desconocimiento o desde el prejuicio. A mí lo que me interesa es recopilar distintas opiniones que circulan entre la gente al respecto de la astrología… Usted entonces no cree que sea verdad?”
T: “No, no… para mí el horóscopo es todo mentira… Por ejemplo, yo soy de piscis, y cuando escucho lo que dicen por la radio que a los de piscis tal cosa, yo muchas veces no me siento identificado. Además, por ejemplo, si pusieran a 10 personas del mismo signo una al lado de la otra, seguro que van a ser todos muy distintos y no van a tener nada en común”
N: “Claro, usted no cree en los horóscopos ni en que los signos tengan algo que ver con la personalidad de la gente”
T: “Para nada. Igual no sé, es raro… porque a veces me doy cuenta que en un momento del año me siento de una manera particular y me doy cuenta que en el mismo mes, los años anteriores, también me sentía igual… Por ejemplo, en abril es como que tengo un humor bastante particular, como que me siento motivado y con más suerte, no sé si me explico; o por ahí en julio o agosto me siento un poco más deprimido, con más ganas de aislarme…”
N: “Qué interesante, y usted piensa que tal vez eso tenga que ver con algo astrológico?”
T: “Bueno no sé si eso es algo astrológico… Me parece más razonable pensar que en realidad es por la estación del año, y tal vez el clima afecta a todos en general… Pero es raro igual, porque no sé si a todos les pasa igual que como me pasa a mí; es muy subjetivo no? por ahí hay algo astrológico ahí, pero que es más personal, no sé cómo funciona…”
N: “Aha… Entonces usted piensa que aunque los horóscopos generalizados para los de un mismo signo son todo mentira, tal vez pueda haber algo astrológico que afecte a la gente, pero que se pueda ver más específicamente para cada persona”
T: “Claro, eso sí puede ser… Viste como cuando dicen que se te alinearon los planetas y estás con un momento de suerte…”
N: “Claro, eso es más particular de cada uno”
T: “Igual también me parece que la luna afecta mucho a la gente en general, por ejemplo en luna llena se nota mucho en el ánimo de la gente por la calle… Además si la luna afecta a las mareas y tantas otras cosas, y somos 80% agua, por qué no va a afectar a los pensamientos…? Tal vez es eso lo que estudia la astrología no?”
N: “Claro, tal vez va más por ese lado.”
T: (Respira hondo y suspira.) “Es que, en definitiva hay tantas cosas que no podemos ver… si la materia es energía, y todos somos energía, no?
N: “Aha, qué interesante”
T: “Bueno, entonces, si uno es generoso, y da buena energía, va a recibir algo bueno, incluso se multiplica y uno recibe algo mejor que lo que uno dio; y viceversa.
N: “Como una especie de karma positivo o negativo?”
T: “Exactamente, como un karma, o como la ley de atracción. Tal vez en realidad es porque uno se queda pensando en algo negativo, sintiéndose culpable, y uno atrae la mala suerte y el destino te hace alguna jugada que te termina saliendo más caro. Si de repente yo me quedo con un vuelto, y me doy cuenta antes de que la persona se aleje, pero disimulo y me lo quedo, después es mas probable que se me pinche una rueda de la nada… Pero por ejemplo, si me encuentro algo en el asiento de atrás y no sé quién se lo olvidó, ya está, cayó del cielo, lo agradezco y me lo quedo… pero si veo que un pasajero se olvida algo, le aviso y se lo devuelvo, y me agradece, y capaz 10 minutos después me sale un viaje a Ezeiza!”
N: “Que interesante.”
T: “Igual también por ejemplo, si yo veo a un viejito que no está pudiendo cruzar, paso de largo y me quedo pensando en eso y me siento mal, pero si me bajo y lo ayudo, después me cambia el día, es todo más positivo. Capaz es porque uno hace algo bueno y después te sentís mejor con vos mismo y eso te predispone de otra manera. Distinto que si hubieras hecho algún “pecado”, que te pesa en la conciencia y después no teja dormir. Es todo una cuestión de energía”
N: “Me llama mucho la atención que usted relacione esto con la astrología”
T: “En realidad no sé si tiene algo que ver… pero capaz que sí”
N: “Me encantó su opinión… muchas gracias! Uy, disculpe, veo que estamos pasando los 100 pesos en el reloj, y no traje más plata…”
T: “No te preocupes pibe, ya estamos llegando. Andá tranquilo, que seguro después me termina saliendo un viaje a ezeiza. Que te vaya bien!”
N: “Igualmente!”


    Esperando en la parada del colectivo para regresar a mi hogar otra noche de encuentro y brainstorming con tarotistas, me dejé convencer por el último taxi de una fila que pasó a mi lado a muy baja velocidad. Sonaba en la radio "Magia" de Cerati de su último disco, Fuerza Natural. Era una señal para que le pregunte a ese taxista cuáles eran sus pensamientos sobre la astrología.
    Le gustó el tema de conversación y me dijo que en su opinión, hay una relación muy importante entre los humanos y los astros que existe desde siempre, aunque hoy en día está más olvidada que en otras épocas. En otro momento de su vida él leía mucho sobre los significados de los signos y pudo corroborar las características de cada uno con los miembros de su familia y sus conocidos, y hoy todavía le sirve para comprender mejor algunos rasgos de carácter de la gente cuando recién conoce a alguien.
    Luego mencionó que los héroes de las leyendas, como el marinero Ulises, siempre consultan a los oráculos de los dioses, que llevan los mismos nombres que los planetas, y que si uno lee libros como esos puede ver que prácticamente dialogaban con ellos para ver cómo les iba a ir en sus viajes, por ejemplo si iban a tener tormentas o no...
    Le pregunto si además de las características de cada signo sabe qué planeta rige a cada uno, y admite no saber. Estábamos llegando a casa, entonces me dice que él es de Géminis y me pregunta de qué signo soy. Le digo que Sol en Aries, Luna en Capricornio y Ascendente Escorpio. Se sorprende y le pregunto si sabe su Luna y Ascendente, y me dice que en realidad no se interiorizó tanto y le recomiendo que lo averigue porque le puede resultar muy interesante.

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