Adivinancia

De Poetas y Mancias

"Adivinancia: capacidad para leer entre líneas un orden invisible que significa al misterio"

Las mancias son métodos para adivinar, es decir, interpretar los signos y designios divinos, a través de algún medio: las cartas (cartomancia), la borra del café (cafeomancia), las líneas de las manos (quiromancia), libros abiertos al azar (bibliomancia), incluso las vísceras de animales muertos (nigromancia) entre muchos otros. Manteia es profecía. La etimología del sufijo -mancia es la misma que en mano y mente. Mentar es nombrar o hacer referencia explícita a una persona o una cosa en ausencia, y no está muy lejos del mentir. Sabemos que las espadas tienen doble filo, y al decir de Nietzsche, se necesitan dos que choquen para que brote la chispa del conocimiento. Por ende, no se pretende en este artículo decir la Verdad, asunto inanotable, velada por el lenguajeo que nos aleja constructivamente del aullido primal. En la dialógica vinculante, inventamos mundos marcando distinciones en la masa confusa de la percepción, creando poéticamente a los entes dotados del Ser. Verbeando nos sumimos en ficciones y relatos, esencias de la existencia humana, como un anclaje o punto de encaje que nos entrama en el torrente del devenir de la historia cultural.

Análisis astromitoetimológico.

Volvamos a Adivinar, es decir, aproximarnos a la divinidad. Dios es un polémico vocablo que proviene del indoeuropeo dyew o dyu, que significa "brillo del día". Aunque sea el Sol el principal Dios de numerosos imperios, encontramos que “dyu” también forma parte de la etimología de Júpiter, dyu-pater, Dios padre. También se escabulle el vocablo entre el Dióscoros griego, Cástor y Pólux, los gemelos o Géminis. También de dyu proviene el nombre Diana, Artemisa griega, la diosa salvaje, apodada Delia por provenir de Delos, que también significa "brillante”. En la isla de Delos nacen Artemisa y su hermano mellizo Apolo, ambos hijos de Zeus con Leto, la diosa del olvido y de la oscuridad nocturna, de cuyo nombre griego puede provenir el nombre Leticia, a través del vocablo latino laetitia que significa felicidad: del olvido emana la felicidad de permitirnos danzar en el umbral del momento presente.

En la búsqueda me encontré ante un portal con un nombre que llamó mi atención: www.mancia.org, una red en español de profesionales de la salud, que se originó a partir de un grupo de estudio de histología (uso del microscópico), que fue denominado "histomancia" por la complejidad con la que se encontraban los estudiantes de medicina al tener que adivinar lo que había en sus misteriosos preparados. También dice la Wikipedia que en el 2000, puerta del milenio, existió un emprendimiento llamado "Manteia", dedicado a la medicina preventiva a partir de la decodificación del genoma de un individuo; su tecnología de vanguardia fue vendida a una empresa de biotecnología llamada nada más ni nada menos que "Illumina Inc.". Estos nombres sugieren la existencia de algún tipo de vínculo entre las mancias y la práctica terapéutica.
Al respecto hablemos de Quirón, centauro que da nombre a un asteroide descubierto recién en 1977. Su nombre significa mano, como en quiromancia, la cual podría ser una de las artes mánticas por excelencia. En el horóscopo Maya, la Mano es el sello asociado con la sanación. Los astrólogos por lo general le atribuyen a este asteroide recientemente descubierto, la imágen del sanador herido y lo asocian con el concepto de resiliencia y la capacidad para sobreponerse a una herida traumática, que se convierte así en una fuente de talento. Este "doctor House" del Zodíaco se asocia por centauro con la constelación de Sagitario. Quirón es el maestro de Asculepio, dios de la medicina, cuya vara suele confundirse con el Caduceo de Hermes, y por cuyos dones para resucitar a los muertos fue castigado por Zeus al pedido de Hades, y convertido en la constelación de Ofiuco que lo representa montado sobre la Serpiente, entre las constelaciones del Escorpión (gobernado por Plutón/Hades) y el Arquero de Sagitario.
Sin embargo hay astrólogos que proponen una interpretación menos literal del mito de Quirón y sugieren asociarlo no sólo con los talentos terapéuticos, sino también con las habilidades docentes, literarias, artísticas en general, y con la capacidad para adivinar usando lenguajes simbólicos.
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Síntesis dialógica concepto/percepto

Adivinar es captar lo que está implícito, intr un orden que ordena el caos del cosmos, ver el patrón que relaciona las partes del todo, la geometría implicada en la forma que toma la luz en el campo astral, poniendo palabras sobre algo que hasta entonces estaba oculto, invisible, oscuro o misterioso. Como quien resuelve un acertijo, acierta al descubrir en un atisbo efímero de certeza, produciendo el asombro al revelar lo que está en la sombra, como un relámpago que estalla en las tinieblas, exponiendo lo que sorprende, revisando los supuestos, revisionando y aportando nuevos vínculos para expresar una cualidad ignorada del mundo.  
 
Para lidiar con el Misterio de la realidad psíquica indiferenciada, sirve mapear el territorio a través de la lente de algún cristal. Interpretar un designio es leer un símbolo que in-forma, enhebra, cohesiona e integra diversos niveles en la organización de la totalidad. Captar el sentido integrado de la totalidad es epifanía, comunicarlo es profecía. Profesor es quien profesa como profesión, dando cátedra en la catedral académica, siendo el "doctor" uno de los más altos rangos en los dominios de tales logias.

Nunca sobra la insistencia en el cuidarse de idealizar el mapa, de quedarse mirando la lupa, de caer en las garras del literalismo, la idolatría, el fetichismo, y la cosificación del verbo, recordando que el conocimiento es metáfora y no verdad ni realidad, confusión típica que invade y enferma las mentes por doquier.
Podemos sorprendernos viendo un conejo blanco que sale de una galera, pero más magnetismo aún despierta al ojo mirar el mágico agujero negro del cual el animal salió. 

El oráculo fotográfico
 
Al utilizar un medio para adivinar (cartas, café, etc), hay un proceso análogo al de fotografiar una situación. Exponer la cara oscura de una situación revela una dinámica de la totalidad que sin embargo no se observar directamente, sino a través de algún espejo que la refleje, como un "negativo" fotográfico. Por medio de objetos físicos podemos fijar las impresiónes impalpables, para hacer analogías representativas que vinculen el orden manifestado en ese medio físico y los contextos sobre los que se está queriendo reflexionar. Congelamos el instante para poder leer indicios y marcas que permitan definir, en retrospectiva y siempre provisionalmente, lo que está ocurriendo en la corriente caótica de la realidad temporal. 

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