¿Por qué funciona la Astrología?



Por qué funciona la astrología
escrito por Brad Kochunas, publicado en The Mountain Astrologer, 1999.
traducido al español por Nicolás Boqué



Hace poco he leído dos maravillosos artículos escritos por Ivan Kelly, profesor en el Departamento de Psicología Educacional en la Universidad de Saskatchewan, publicados en Psychological Reports, una revista respetable en el campo de la psicología profesional. (1) En ellos, creo yo, Kelly desmantela casi absolutamente la astrología moderna con la seguridad de un académico experto. Informa sobre una amplia variedad de pretensiones expresadas por los astrólogos y a mi parecer, eleva argumentos que tal vez sean inatacables por quienes creen en la astrología y la practican como una disciplina que, literal y precisamente, describe y predice la personalidad humana. Admito que sería una tontera intentar una refutación punto por punto de sus argumentos. Nos tiene; la fiesta se acabó para la astrología concebida como una disciplina empírica. Sugiero enfáticamente que todo astrólogo y creyente en la astrología lea y contemple lo que Kelly tiene para decir sobre esta antigua disciplina. Lo que sigue es una respuesta retórica a la posición de Kelly.

Por muchos años ya, he promovido la noción de que la astrología está más cercanamente relacionada al mito y la religión que al método científico, más en la línea del drama y la poética que con el postulado y el teorema, más ficticia que empírica. (2) Kelly titula su artículo de 1998, “Por qué la astrología no funciona” y, por esto, quiere decir que la astrología no aporta “información nueva y relevante sobre las personas que no podría ser obtenida por otras teorías competentes” (p.528). Adicionalmente, sostiene que lo que la astrología afirma no se ha sostenido frente a la evaluación empírica. Como sé suficiente acerca de la investigación como para decir que no tengo experiencia en ello, no puedo estar de acuerdo ni en desacuerdo con lo que apunta Kelly, aunque sospecho que tiene razón. Notando que “funcionar” es un término ambiguo, aclara que la astrología funciona en “el sentido de que los clientes se satisfacen con lecturas astrológicas tanto como se satisfacen los clientes de lectores de manos, de aura, o frenólogos” (p.528). Podría agregar, tanto como se satisfacen los clientes de médicos, psicoterapeutas y estilistas del cabello. Kelly admite al principio de su artículo que sus argumentos tienen poca relevancia para la aceptación de la astrología por parte de los otros. Cree que los astrólogos son incapaces, reacios e improbables de ponerse a pensar críticamente sobre su disciplina, en la que han invertido tanto tiempo y energía.


El Valor del Mito


La astrología funciona, no por su validez fáctica (la verdad literal de las cosas) sino por su validez funcional (su utilidad para proveer una estética satisfactoria). La pregunta pertinente es: ¿funciona dentro de la experiencia del cliente? ¿Tiene la capacidad de agregar valor, profundidad, riqueza, y/o significado a nuestras vidas? La astrología funciona a la manera del gran drama, la lírica, la narrativa, o la experiencia religiosa. ¿Quiénes entre nosotros no han sido profundamente movilizados por la representación dramática, enriquecidos por la poesía, atrapados en el éxtasis musical, puestos en trance por el arte, o encantados por el ritual? Sugerir que estas experiencias tienen poco valor porque no son dóciles a la evaluación empírica o porque no demuestran una verdad literal, es simplemente engañoso. El recientemente difunto psicólogo Rollo May, escribiendo sobre el fracaso de la ciencia para darse cuenta de que la astrología tiene una base distinta a la de la ciencia, nota que la astrología “es un mito y requiere el lenguaje del mito. Tiene tanto las deficiencias como los efectos positivos de los mitos.” La palabra “mito” es usada por May no para denotar falsedad (tal vez su comprensión popular), sino para hablar de la categoría de la experiencia humana en la que residen el valor, el significado y el sentido. Escribe aún que los mitos son “esenciales para el proceso de mantener nuestras almas vivas y traernos significados nuevos en un mundo difícil y frecuentemente carente de sentido.” (3)

El profesor de filosofía y crítico de la astrología, Robert Carroll, comenta sobre mi propia posición en su libro online, El Diccionario del Escéptico, diciendo que mi mensaje “parece ser muy simple y directo: si puedes encontrar clientes satisfechos, tienes un mito válido.” (4). Creo que esto es correcto, en el sentido de que, ya sea que uno esté hablando de astrología, las nociones de democracia, los principios del Cristianismo, las teorías de la personalidad, cosmología o la evolución, si un individuo o grupo es persuadido de la veracidad de una posición, sea a través de la investigación, la retórica o la experiencia, el sistema al que adhieren funciona.

En una era de especializaciones dentro de especialidades y de jerarquías de expertos, es difícil para la gente valorar su subjetividad contra la presión subyugante de los protocolos objetivos de la ciencia de una cultura. Típicamente vamos a los expertos a por las soluciones y hemos sido enseñados a desconfiar de nuestra propia experiencia. Sospecho que una de las marcas principales de la transición a una dinámica de la era Acuariana, es una descentralización creciente del poder y la autoridad, en la que las masas se convierten en expertas en sí mismas. Vemos destellos de esto ya en el movimiento hacia los pacientes bien informados, el autocuidado, y todo el campo de la medicina alternativa. Es un giro hacia el volverse la propia autoridad en la propia vida. Suele parecer que los expertos fruncen el ceño frente a esta noción, pero el poder de nuestra subjetividad puede ser una cosa poderosa. Ivan Kelly cita a la astróloga Maritha Pottenger (citada en Kelly, 1998, p.543):

“Para cambiar mi mente [sobre la astrología] requeriría una prueba de hierro, irrefutable, de que el materialismo es una descripción de la realidad completamente correcta, seguido por una prueba de que la ciencia física ha descripto completamente todas las fuerzas e interacciones posibles en su realidad material y que ninguna de esas fuerzas puede permitir que los movimientos de los planetas afecten a los individuos en la Tierra.”


Esto, como señala Kelly, pone en juego un argumento que no puede ser confirmado ni refutado; sin embargo, creo que el aspecto crucial de lo sostenido por Pottenger, es que ella dice que toda su experiencia subjetiva de la validez de la astrología no puede simplemente ser invalidada, más que lo que el lector puede ser convencido de que él o ella está en este momento leyendo esta página. Lo suyo es una declaración de fe, no conducente a la validación empírica. Similarmente, en mi experiencia cotidiana, el sol se eleva y se pone, a pesar de que la ciencia me dice que eso no está ocurriendo en realidad. Mis sensaciones de 60 grados Fahrenheit al aire libre en Enero y en Julio son experiencias totalmente diferentes, aunque un empirista me esté diciendo que sigue haciendo la misma temperatura. A pesar de que puedo aceptar mi experiencia de estas como ilusoria porque he sido enseñado a creer en los hechos empíricos, nadie tiene mucha probabilidad de convencerme de que no tuve la experiencia que tuve.

¿Nos estamos engañando a nosotros mismos con esta comprensión estética tanto de la astrología como del atardecer? Empíricamente, sí; pero en términos de ser nuestra experiencia estéticamente satisfactoria, no. No creemos que el mago “realmente” corta a la mujer al medio o hace desaparecer al elefante, pero nos situamos a nosotros mismos “como si” lo que está ocurriendo fuera cierto. Obtenemos un gran placer ante la elegancia del misterio. Puede ser incumbente que desarrollemos lo que el poeta John Keats denomina “Capacidad Negativa”, el regalo de ser “capaces de estar en las incertidumbres, los misterios y las dudas, sin un irritable atajarnos detrás de los hechos y la razón.” (5)



Misterio, Magia y Verdad.

La astrología es una forma de imaginación, una poética imaginal que se ubica mejor en las humanidades que en las ciencias. No argumentamos la verdad al respecto del arte y la literatura; más bien indicamos que son vehículos para transmitir, sugerir, o revelar la verdad, y así es también para la astrología. En la misma manera que la pintura de retratos revela, evoca o presenta una particular visión de su sujeto, igualmente el dibujo de una carta natal permite al astrólogo construír un borrador de la persona, que se vuelve cada vez más refinado a través del diálogo con el cliente.


La afirmación de Kelly de que la astrología no provee información nueva y relevante sobre una persona, que no pudiera ser obtenida mediante otras teorías competentes, parece insuficiente. Kelly puede estar sugiriendo que varios modelos y métodos psicológicos proveen representaciones más precisas de la personalidad humana. Si este es el caso, de todos modos, seguramente no denunciaría la pintura de retratos y la reemplazaría con la fotografía, porque provee un reflejo más preciso de los hechos físicos. Nada podría ser más absurdo. No, a pesar de varios siglos de desacreditación científica, parece que necesitamos a la astrología, el mito y la magia. Alguna parte velada del alma anhela el misterio, el abracadabra de la vida.
Alguna parte velada del alma anhela el misterio, el abracadabra de la vida.

En primer lugar, la astrología evoca la fantasía (6) de pertenencia y conexión. Provee un marco de referencia para imaginar una intimidad profunda entre nosotros y nuestro mundo, en un sentido por el cual la corriente principal de la psicología no se encamina. La astrología funciona dentro de una meta-historia más amplia, en la que cada ser humano es una parte integral de un cosmos viviente. Esta visión organísmica permite la posibilidad de comunicación entre el todo viviente y sus partes en un sentido que no es posible en un universo sin vida que funciona como los mecanismos de un reloj.
En segundo lugar, los clientes astrológicos tienden a ser imaginados en maneras menos patológicas que en las perspectivas clínicas tradicionales. El uso del simbolismo astrológico permite vislumbrar las complejidades de la personalidad humana y considera aceptable un amplio rango de la expresión humana. La psicopatología es menos una etiqueta que un aspecto excesivo o inhibido del funcionamiento natural. 
En tercer lugar, como toda la gente es constelada a partir de un conjunto finito de elementos comunes, en una configuración única en la carta natal, la persona puede preservar un sentido de individualidad sin sentirse alienada de la comunidad humana más amplia. 
En cuarto lugar, la astrología sugiere que la situación del cliente no es simplemente el resultado de procesos aleatorios y caóticos. La totalidad de la perspectiva astrológica refleja un mundo que tiene un orden y es potencialmente comprensible. Esto puede ayudar a devolver al cliente un sentido del control en la vida, un sentido de que su propio proceso de desarrollo incluye el caos aparente como una parte del patrón más amplio de la vida. Que la vida puede sentirse fuera de control no significa que esté fuera de control. Factores guía más amplios pueden ocasionalmente causar estragos en los planes del ego, desafiándonos a mantener cierta fluidez y adaptabilidad a las siempre móviles circunstancias de la vida. Esta flexibilidad es necesaria para la supervivencia del más apto, siendo que quienes mejor se adaptan para encajar en el medio ambiente cambiante tienden a prosperar.

¿Dónde fuimos a parar entonces? Tal vez la ciencia se ha movido más allá de su identidad como una metodología y se convirtió en una gran ideología, seduciéndonos a aceptar que si alguna creencia, evento, cosa o sistema no alcanza sus criterios de verdad, entonces cualquier anomalía que esté bajo su examen tiene poco o ningún valor real o relevancia para la vida. ¿Cómo han llegado las cosas al punto de que los campeones de la razón hallan necesario atacar a la astrología? Mi sensación es que de alguna manera ellos también se sienten atacados por lo que perciben como un giro cultural hacia la irracionalidad. Parece haber una preocupación entre muchos científicos de que la ciencia misma esté de cara a una inminente disolución. (7) No es difícil entender que, de cara a este miedo, los devotos de la ideología de la ciencia se contraigan, se cierren, junten los carros y disparen a todo lo que no encaja con nitidez en su campo. La ciencia sufre una cierta xenofobia, denunciando a aquello que no vive dentro de su provincia. 



La Astrología como una Disciplina Imaginal.

"El tema de su materia, es hacer un alma."
Sin duda, los astrólogos han contribuído a estas arengas en contra suyo, disfrazando a la astrología como ciencia, haciendo frecuentes alusiones provocativas, que aparentan que es empíricamente evaluable bajo protocolos de investigación estándar, pero que en realidad no se sostienen ante la verificación. La astrología debe dejar caer sus pretensiones de ser una disciplina empírica. Aliento a los astrólogos a abandonar la esperanza de la validez empírica y mover su disciplina donde pertenece, en el campo de lo imaginal. No evaluamos a la poesía bajo el criterio de la correcta escritura de contratos, ni describimos una sonata de Beethoven en términos de distorsiones sónicas en un medio gaseoso. Esas son herramientas equivocadas para hacer ese trabajo. Mientras la astrología se retrate a sí misma como científica será juzgada científicamente. Una disciplina no tiene por qué ser científica para tener valor. Para muchos astrólogos, parece ser la estética de la práctica lo que los mantiene involucrados con la disciplina. Kelly (1998) sostiene, “Y así es, a través de la astrología: clases, conferencias, y libros enteros son juzgados, no por la evidencia empírica, sino por la belleza y la perspicacia de su simbolismo” (p.532). Yo percibo que presenta esto más como un defecto que como una celebración, pero es una declaración maravillosa para reconocer el valor estético de la astrología. En nuestra cultura, hemos perdido la fantasía del poder sanador de la belleza y tendemos a involucrarnos sólo en la fantasía médica de la sanación. La astrología es simplemente una manera de imaginar el mundo diferentemente, un modelo alternativo para comprender la realidad humana. Practicada imaginativamente, el tema de su materia, es hacer un alma. Como tal, puede pararse sin vergüenza al lado de la psicología arquetipal, en su rechazo de las aproximaciones hacia su tema de orientación investigativa científica y experimental. (8)

Como cultura, hemos sido tan adoctrinados en la visión de que la ciencia es el punto final, la autoridad suprema, el árbitro último de la experiencia humana, que pararse al costado de ella, estar en sus márgenes y funcionando, es visto como un disparate. Cuando deseamos descartar o disminuir un área de la experiencia humana, lo llamamos no científico o pseudocientífico, creyendo que ya nadie debe tomarse el asunto seriamente. ¿Cuán ingenuos debemos ser para aceptar eso? Imagino el conflicto sobre diferentes fundamentos arquetípicos: el empirismo puede residir dentro de la perspectiva de Saturno, manteniendo una aproximación al mundo altamente disciplinada, formalmente estructurada, estrechamente controlada, basada en el principio de realidad; la astrología, como una disciplina de lo imaginal, habla con la voz de Neptuno, con indicios y susurros, significados matizados, alusiones imprecisas, metáforas poéticas, todas expresando una comprensión romántica del mundo. Hay lugar para ambas y de hecho, más; todos los dioses arquetípicos tienen un lugar en la experiencia humana.
Hay misterios profundos a nuestra existencia, en que la ciencia probablemente no se conduzca efectivamente, ni necesariamente tenga que hacerlo. No es el único medio ni la meta última de la indagación humana. Al final, nos encontramos no tanto en la continuación de las tradiciones de Kepler, Newton y Galileo, que marcaron pasos de plomo en la ruta hacia el racionalismo, empirismo y positivismo, sino que más bien bailamos por los mismos senderos que Ficino, Paracelso, Goethe, Blake y Emerson, y parados junto a Keats declaramos: “Tengo certeza de nada más que la santidad de los afectos del Corazón y la verdad de la Imaginación – Lo que la imaginación capta como Belleza debe ser verdad – haya existido antes o no – porque tengo la misma Idea de todas nuestras Pasiones como Amor que son en su sublimación, creativas de esencial Belleza.” (9) ¡Qué mejor y más noble tarea para los astrólogos que devolver espirales de belleza al mundo!
Creo que vamos a los astrólogos a buscar no hechos de nuestra existencia sino más bien su verdad. Como caminantes de las orillas, buscando objetos perdidos en la marea baja del amanecer, ansiamos la revelación de un misterio más amplio del que todos somos originarios, anhelando traer al primer plano de nuestra vida un indicio del orden mayor que nos sostiene, aunque sea por un breve momento, en la base de nuestro ser. Mi posición en este artículo ha sido una serie de declaraciones de fe sin posibilidad de ser sometidas a revisión empírica. La gente tiende a pensar que sabe por qué cree lo que cree, pero no estoy seguro de que éste sea el caso. Pueden ofrecer razones como, “la investigación indica la verdad del asunto” o “la ciencia ha probado que esto es así.” Yo no sé por qué creo lo que creo, ya que viene del corazón y no de la cabeza. Después de 25 años de experiencia con la astrología, mi fe en ella compite con la fe del empirista en la razón. Puedo ofrecer palabras como elegancia, belleza, misterio, pero en el final, sólo puedo pedir prestado a Martín Lutero para decir, “Heme aquí parado, no me es dable de otro modo.”

Referencias y Notas 

(1) I. W. Kelly, "Modern Astrology: A Critique," Psychological Reports, 81, 1997, pp. 1035-1066; Kelly, "Why Astrology Doesn’t Work," Psychological Reports, 82, 1998, pp. 527-546. Esta revista debería estar disponible en la librería de cualquier Universidad.

(2). B. W. Kochunas, Cosmic Symbolism in the Era of Modernity, tesis de maestría sin publicar, Miami University, Oxford, OH, 1985; Kochunas, "Reimagining Astrology," The Astrotherapy Newsletter, Vol. 2, No. 2, April 1989, (disponible en la Association for Astrological Psychology, 360 Quietwood Dr., San Raphael, CA 94903); Kochunas, "Returning Soul to Astrology," The Mountain Astrologer, Aug./Sept. 1996, pp. 18, 20-22; J. R. Lewis, "Kochunas, Bradley Wayne," in The Astrology Encyclopedia, Detroit, MI: Visible Ink Press, 1994, p. 319.
 

(3). Rollo May, The Cry for Myth, New York, NY: Bantam Doubleday Dell Publishing Group, Inc., 1991, pp. 22, 20.
 

(4). R. T. Carroll, "Astrotherapy," in The Skeptic’s Dictionary, 1994-1999 [Online]. Disponible en el sitio web: http://www.skepdic.com/astrotherapy.html
 

(5). J. Keats, Selected letters of John Keats (R. Pack, ed.), New York, NY: New American Library, 1974, p. 55.

(6). El uso de la palabra “fantasia” denota esos constructos del entendimiento que usamos para dar sentido al mundo. Los “hechos” de una situación son simplemente la fantasia compartida sobre la que nos hemos puesto de acuerdo que es real.

(7). T. Schick, Jr., "The End of Science?" The Skeptical Inquirer, 1997/199. Disponible en línea.
 

(8). C. Boer and P.Kugler, “Archetypal Psychology Is Mythical Realism” Spring, 1977, p. 142.

(9). Keats, Selected letters, p. 52.

© 1999 Brad Kochunas – todos los derechos reservados.

Brad Kochunas es un consultor clínico licenciado que ha usado la astrología en su trabajo con clientes durante los últimos 15 años. También es instructor adjunto en el Departamento de Religión y Filosofía en el Wilmington College. Sus artículos han aparecido en The Mountain Astrologer, Kosmos, The Astrological Journal, The International Astrologer, Counseling and Values, The Astrotherapy Newsletter, y The Counseling Connection. Este artículo forma parte de su libro "The Astrological Imagination: Where Psyche and Cosmos Meet". Agradece tu devolución y puede ser contactado a Brad@astrocare.net o Box 2212, Middletown, OH 45044.

Luna Llena Sagitario-Géminis

Horóscopo para la Luna Llena del 25-11-15 a 3º de Sagitario-Géminis:


Tiempos de compartir las propias verdades, y cuestionar las creencias que subyacen.

Esta es la culminación de la lunación iniciada en Escorpio. El Sol en Sagitario está por tocar en conjunción a Saturno, que a su vez está formando una cuadratura con Neptuno. Por su parte Júpiter, el regente de Sagitario, está a 20º de virgo, exactamente en el grado donde se produjo un eclipse de sol en septiembre. (leer más sobre la T cuadrada entre Júpiter, Neptuno y Saturno, y sobre los eclipses de septiembre)

Esta combinación de energías es propicia que se haga visible cómo se manifiestan nuestros sueños en la realidad. Puede hacer evidentes algunas ilusiones que nos velan la visión y el contacto con el significado de lo que ocurre en nuestro mundo. Así, esta luna llena invita a revisar creencias y modelos que arrastramos, para que podamos aprender de los errores que venimos cometiendo. En un sentido profundo, facilita y potencia el cauce de la expresión de la propia verdad, en pos de que podamos manifestar realmente lo que soñamos para nuestras vidas.

Al respecto, cabe preguntarse:

¿en qué formas se están manifestando socialmente mis sensibilidades más íntimas?
 

¿cómo estoy expresando en el mundo mis anhelos más profundos?
 

¿qué creencias que arrastro están muriendo, y qué ideas me potencian?
 

¿cuál es el propósito trascendente de mis proyectos?





Para seguir pensando, comparto algunas frases inspiradoras de de C. S. Lewis, el creador de la saga de "Narnia", quien comparte con la energía del día, el Sol y Saturno en Sagitario, y la Luna en Géminis.


"No eres nunca demasiado viejo para ponerte otra meta o soñar un nuevo sueño"
"Integridad es hacer lo correcto, incluso cuando nadie está mirando"
"La tarea del educador moderno no es podar junglas, sino irrigar desiertos"
"Educación sin valores, tan útil como sea, parece más bien hacer del hombre un diablo más inteligente"
"Los errores repetidos son paradas en la ruta hacia el logro. Uno falla en pos del éxito"
"Todos queremos el progreso, pero si estás en el camino equivocado, progresar significa retroceder sobre tus pasos hacia el camino correcto; en ese caso, quien retrocede antes es el que más progresa"
"Hay, oculta u ostentada, una espada entre los sexos, hasta que un matrimonio completo los reconcilia."
"Eros tendrá cuerpos desnudos; la amistad, personalidades desnudas."
"Humildad no es pensar menos de tí mismo, sino pensar menos en tí mismo"
"Un hombre no puede disminuír la gloria de Dios rechazando admirarlo, más que un lunático puede tapar el sol escribiendo la palabra 'oscuridad' en las paredes de su celda."
"Si buscas la verdad, podrás encontrar la comodidad al final; si buscas la comodidad no conseguirás ni la comodidad ni la verdad, sólo jabón suave y pensamientos ilusos para empezar, y al final, desesperación."
"Búscate a tí mismo y encontrarás al final sólo odio, soledad, desesperación, rabia, ruina y decadencia. Pero busca a Cristo y lo encontrarás a Él, y con Él a todo lo demás incluído"
"Apunta al cielo y obtendrás que la tierra quede incluída. Apunta a la tierra y no obtendrás ninguna"
"Los milagros, de hecho, no rompen las leyes de la naturaleza."